Tuéjar el mes de la oliva

El mes de la oliva

Carlos A El Tranco Comentar

Igual que en el calendario chino existe el año de gato o del perro, en el calendario tuejano existe algo más modesto en el tiempo, el mes de la oliva. Es un periodo de tiempo que está situado entre todos los santos y Navidad, y que no tiene tampoco una duración definida, pero sí unas características que se repiten año a año.

Época en la que huerta y monte se pueblan, especialmente los fines de semana, de manteos y lonas de plásticos varios, de coches, tractores y varas de motor y de las otras; de tortas de jamón o de panceta y de chascarrillos, mientras se varea o se pliegan las lonas. Luego la tradicional procesión de la cooperativa,  donde los penitentes aguardan no la salida del paso, sino la entrada al peso, entre comentarios sobre lo humano y lo divino.

Pues en esas estamos en el mes de la oliva, con un breve paréntesis para el día de la patrona, la Purísima Concepción, o como decía mi abuela Dolores, la Purisma. Este año la Purisma llega con sus tradicionales procesiones:

  • El día 7, la de los clavarios.
  • El día 8, con su misa mayor, con la rondalla y el coro para solemnizar y luego el concierto de pasodobles en la Plaza Mayor y una mascletá como Dios manda. Por la noche del ocho, ya se sabe, los bocadillos en la Plaza del mercado.

Justo en pasando de la Purísima, entramos en el territorio de la Navidad. En algunos sitios ya han encendido el alumbrado hace un mes; pero en este particular mes de la oliva que es nuestro calendario, la Navidad empieza después de la Purisma. Y sí que se agradecería que hubiera algún alumbrado extra y alguna música navideña por los altavoces, porque se queda un poco tristona la celebración sin esos pequeños detalles que dan ambiente y que en otros pueblos, no muy lejanos, sí que gastan. Así que, si algún alcalde o concejal lee esto, le agradecería tomara nota.