Historia de la Villa de Tuéjar por Francisco Castellano, el tío paco

Historia de Tuéjar – Capítulo 1

Carlos A El Terrao Comentar

Nota previa:

Éste es el primero de los veintitantos capítulos en los que he distribuido la Historia de Tuéjar comentada. Aproximadamente cada diez o quince días iremos subiendo uno nuevo.

El autor y su libro

Francisco Castellano Hernández, “ El tío Paco, el Castellano” fue, además de Alcalde de Tuéjar durante los cuarenta y principios de los cincuenta del siglo pasado, carpintero. Honrada profesión de la que ganaba su sustento. El pueblo, por aquellas épocas, no nadaba precisamente en la abundancia y eso que tenía recursos forestales que le hacían tener un presupuesto municipal muy saneado. Él, el Secretario del Ayuntamiento y el resto de concejales, sobrevivían de sus empleos, de sus huertas, de sus veredas y de sus “animalicos”. Eso sí, en el pueblo se hacían cosas, poco a poco, pasico a pasico, pero con cabeza y sacrificando pinos, haciendo empréstitos, dando muchas vueltas a la cabeza para acertar con “la tecla”.

El tío Paco, el Castellano, fue Alcalde; pero ante todo fue un notario de Tuéjar, su cronista más eminente, su historiador permanente. Sin él, sin este libro que con toda modestia presenta, no se hubiera recopilado tanta y tan valiosa información de Tuéjar en la vida.

En el prólogo ya deja claro que no es un libro de historia y no lo es. Es como una breve acta notarial en la que el autor hace un estudio escrupuloso, tanto de la historia como de la actualidad de aquel Tuéjar de los años cincuenta o sesenta del siglo XX.

Desde hace tiempo tenía el proyecto de escanearlo y de difundirlo porque, aunque se editó allá por el 76, algunos años después de la muerte de su autor, se tiraron sólo unos cuantos ejemplares y su difusión fue escasa. No se ha vuelto a editar y no creo que nadie lo haga. Por tanto, y para que se pueda cumplir en mayor medida el deseo del tío Paco el Castellano, de hacer llegar a las generaciones futuras las cosicas que con tanta paciencia y celo había ido almacenando, me pongo manos a la obra..

La dedicatoria del libro es a los personajes que él considera más ilustres de la Villa en toda su historia: D. Ramón Villanueva y D. Manuel Aguilar. Bueno, pues nosotros desde aquí, le  añadimos también a él, Francisco Castellano Hernández.