Tuéjar en Fiestas. Año 1959

Carlos A El Cuarto de las Manzanas Comentar

Las Fiestas Gordas de Tuéjar son en 1.959 especialmente gordas. Se inaugura la Biblioteca Manuel Aguilar y dentro de los festejos preparados para los días de diciembre, el seis, se llevará a cabo tal evento.

Es de observar la prosa que se usa en el libro de fiestas con motivo de la inauguración. Mezcla de grandilocuencia y entusiasmo a raudales. No es de extrañar el bombo y el platillo que se le da al acontecimiento, y más si pensamos que biblioteca tan bien surtida como la de Tuéjar, era difícil encontrarla en toda la provincia de Valencia y adyacentes. La verdad es que pocos pueblos en toda España podían presumir en aquel año de semejante tesoro cultural. Y es que es uno de los problemas tuejanos crónicos: no valoramos suficientemente lo que tenemos.

Don Teodoro – Don Tedoro en el habla coloquial Tuejana- fue maestro nacional durante décadas en el pueblo. Cuando redacta el artículo, lo hace en calidad de Jefe local del Movimiento. El Movimiento era el único partido político existente en la España de aquellos años. En el citado artículo hace un repaso histórico a la Villa de Tuéjar y luego cita las características más notables. Entre las curiosidades que podemos leer en el mismo cabe señalar los habitantes de aquel entonces, más de 2.300, más del doble de la población actual y el potencial económico de Tuéjar, basado en la madera de los muchos pinos y, en menor medida, en la agricultura de secano y regadío. Pero, empieza a tener importancia el turismo y por ello en el artículo se cita el Azud y el carácter de sus habitantes. Aún no es un reclamo turístico como Dios manda; pero ya es un primer paso.

Poco contenido en los artículos de Don Jaime Capó; pero en cambio muy “endulzados” con la melaza religiosa de la época que resulta empalagosa; cosas de aquellos años.

Don Ricardo Alós firma otro artículo en este Libro de Fiestas del 59 y en él expone aquellos que considera como más significativo de las fiestas, los dos momentos estelares: la Rodá de la bandera y el Entramoro. Del lenguaje no sexista, que ahora se lleva tanto, hay que decir que este Don Ricardo Alós ya lo usaba, y si no, se me fijen en el penúltimo párrafo.

Si era empalagosamente religioso el artículo de Don Jaime Capó, el de Don Miguel Molina es empalagosamente ideológico. No cabe resaltar mucho más de él; pero repito, son cosas de aquellos tiempos. Hoy tampoco vamos descalzos en cuanto a la ideologización de los eventos y en su conjunto de la sociedad, no nos engañemos.

Don Vicente Velert era en esos años el maestro de Tuéjar; había más, sí, pero él era el maestro. Su autoridad moral no sólo no la discutía nadie, sino que además, era modelo para alumnos y padres y un pilar fundamental en la vida social del municipio. Lo que decía el maestro iba a misa. Mejor no comparar con los momentos actuales, para no entrar en una profunda depresión. Bueno, a lo que voy, no se pierdan la visión de la enseñanza para Don Vicente en aquellos años. Otra cosa eran las condiciones materiales y los medios con que se contaba; pero la sabiduría, el sustento de la metodología de trabajo, son incuestionables. Hoy en día lamentablemente se han perdido muchos de esos principios. El segundo de sus artículos creo que es un poco forzado por la situación del momento.

En cuanto a los actos festeros, sí que responden a unas fiestas más que gordas. No se escatima en medios para traer al personal, se pone incluso servicio de autobús entre Valencia y Tuéjar, para los que deseen asistir, y se colocan altavoces por toda la población para difundir los actos a todos los rincones del pueblo. Incluso se recurre a un locutor de Radio Nacional para que narre en directo los actos. Como preámbulo, el día 6 de diciembre se inaugura la Biblioteca y un armónium, y además se lleva a cabo una Rodá de la Bandera especial. Los actos preparados son desde competiciones deportivas de motos hasta teatro, pasando por actuaciones de la Banda, de un grupo “cómico musical” como se decía en la época y con los pertinentes Entramoro en la plaza y en la ermita. Les aconsejo que lean con tranquilidad el programa de festejos; es para disfrutar.