Fiestas Gordas del ochenta.

Carlos A El Cuarto de las Manzanas Comentar

Es curioso constatar cómo cada época tiene su “lenguaje oficial”, su forma de expresarse. El lenguaje en la presentación del Libro de Fiestas por parte del Alcalde es una “fotocopia” de aquel otro lenguaje que por aquellos años reinaba en los estamentos oficiales. Los giros, las expresiones, el vocabulario en suma que usaban por la tele los hombres públicos de aquellos años de transición. Con un poco de pompa, con bastante retórica para decir cuatro cosas básicas. En fin, puede ser un poco de deformación profesional, pero enseguida me ha venido a la mente los años de la Transición.

Respecto a los actos festivos se ve una evolución respecto a los años anteriores. Hay que tener en cuenta que el anterior programa hacía referencia al año 1975 y en aquél año prácticamente no hubo casi ningún acontecimiento. En cambio aquí ya va apareciendo el frontón y los míticos nombres de Panolleta, Fredy…etc. Y en cuanto a los espectáculos nocturnos, las fiestas del ochenta estaban plagadas de nombres importantes del mundo del espectáculo de aquella época: Conchita Márquez Piquer, José Vélez, Tony Artis y de otros nombres más locales como “Los Hispánicos” o “Los Millonarios”.

Por supuesto que se mantiene el “plato fuerte” del Entramoro y  la Rodá de la bandera, a la que, cuando se la cita, se le da los adjetivos de “tradicional e histórico”.

Por aquellos años ya se había construido e inaugurado la Plaza de Toros. Para los más jóvenes hay que situarla geográficamente: estaba a la parte de arriba de donde están las casitas que hay en el inicio de la calle Maestro Serrano, justo al final de lo que hoy se llama calle de Toros.

Del resto del Libro de Fiestas cabe destacar el prolijo artículo que da cumplida explicación del escudo heráldico de Tuéjar. Un par de poesías cantando los gozos del pueblo y otro del ingeniero de ICONA.

Resumiendo, primer Libro de Fiestas de la modernidad de aquellos años ochenta, ilusionantes y con reflejos de tradición. De pomposa prosa y de deseos de atraer turistas a la zona. Con unos eventos muy completitos para ser las fiestas de un pueblo pequeño.