Fiestas Gordas, año 1985

Carlos A El Cuarto de las Manzanas Comentar

Fiestas Gordas en medio de la década de los ochenta. La evolución política y económica de la sociedad española está ya en pleno momento de aceleración. Las ciudades siguen necesitando mano de obra, las comunicaciones facilitan la movilidad; en suma, poco a poco estamos entrando en la “modernidad”.

Este año del ochenta y cinco muchos de los festejos tienen relación con el toro. Se repiten desencajonadas y festejos toreros. Aparecen exposiciones fotográficas y el desfile de San Cristóbal toma el mediodía del domingo último de fiestas y se convierte casi en el colofón de las mismas. Partidas de pelota a mano, desfiles de Reina y Corte de Honor, conjuntos en la Plaza de Toros, en fin, completito el panorama.

En el libro destaca un gran artículo de Gerardo Martínez que analiza la evolución de la población de Tuéjar desde los más antiguos datos históricos hasta nuestros días; bueno los días del 1985, claro. Acaba el artículo augurando un paulatino  descenso de la población dado que, aunque se ha frenado la sangría emigratoria de los años sesenta y setenta, la población envejece y nacen menos niños. En los dos últimos fenómenos nos hemos convertido en campeones mundiales; no solos Tuéjar sin España en su conjunto. Llevamos camino de convertirnos en un gran geriátrico a poco tardar.

De los más brillantes artículos que he leído en los diferentes Libros de Fiestas es el de Vicente Illueca LLovera, que fue durante años encargado de la Biblioteca Manuel Aguilar. No se lo deben perder si no lo leyeron en su día. Da un repaso a la historia de la fundación de la Biblioteca Maestro Aguilar impresionante, con una descripción muy pormenorizada de sus instalaciones primitivas, de su primera y segunda remodelaciones así como de su gestión entre los años 1958 y 1985 que es cuando se escribe el citado artículo. La verdad es que es de agradecer tanto la información como el cariño que se desprende del artículo. Después de esas fechas la historia de la Biblioteca ha pasado por alguna vicisitud, especialmente su gestión. Actualmente un servidor, término que emplea también Vicente en su escrito, solicitó al Ayuntamiento poder gestionarla de manera voluntaria , altruista, sin cobrar ni un céntimo por ello y así por lo menos la pobre Biblioteca sigue viva, en la UVI y con respiración asistida; pero gracias a Dios, viva. Aunque no es objeto de esta serie de artículos sobre los libros de fiesta sí quiero aprovechar el hueco para hurgar un poco en las conciencias lectoras de la población. Miren, en el artículo de 1985, Vicente habla que los préstamos mensuales en aquellos años no superan los 30; bueno pues actualmente los préstamos anuales serán como mucho esos, treinta, con la diferencia de que si entonces, 1985, la mayoría eran de la sección de “Infantil y Juvenil”, en la actualidad más del 90% se hacen a personas que superan la cuarentena o más. Vamos, triste realidad que ojalá cambie.

Curiosa e interesante entrevista que hace Juan Taberner a las Reinas del “Entramoro” que desvela qué sienten los actores y actrices del acontecimiento máximo de las Fiestas Gordas.